Crecimiento de los cachorros
El cachorro y el perro joven: Haciendose mayores

Cuando los perros crían a sus vástagos, los convierten en perros perfectos. Cuando los lobos crían a los lobeznos, los convierten en lobos perfectos, preparados para afrontar una vida como “supervivientes”. Cuando los humanos intentar convertir a sus cachorros en perros, se topan con un problema. ¿Por qué?
Lo primero de todo, nosotros no permitimos que los cachorros se desarrollen naturalmente, de la forma en que deberían y tendrían que desarrollarse si hubieran sido educados por otros perros. Y lo segundo, esperamos que los perros respeten nuestras reglas humanas, lo que, a menudo, no tiene ningún sentido para ellos y fracasamos al no tener en consideración la edad del perro, su estado de desarrollo y su capacidad. El resultado es que el perro nos decepciona, no consigue cumplir nuestras expectativas.
Los cachorros que crecen rodeados de otros de su especie, aprenden, de forma gradual, el autocontrol que necesitarán cuando sean adultos. ¡Y lo aprenden muy bien! Como adultos, ese autocontrol es necesario para poder sobrevivir. Nosotros tenemos que enseñar a los cachorros que crecen de un modo similar a como sería educados de forma natural, por otros perros, desde su nacimiento hasta que alcanzan su vida adulta.
Artículo escrito por Turid Rugaas : Prestigiosa adiestradora, etóloga y escritora de varios libros sobre el comportamiento de los perros y su adiestramiento, reconocida a nivel internacional. Artículo traducido por María José Andrés, colaboradora de Bassetmania.
LICENCIA DE CACHORRO
El primer y más grande error que cometemos los dueños de cachorros es mantener nuestras expectativas y demandas tan altas, que no hay manera de que un cachorro pueda cumplirlas. En la naturaleza y cuando a los perros se les permite crecer con su manada, aprenden ese autocontrol de una manera muy gradual. Hasta las 16-20 semanas, tienen lo que se denomina “licencia de cachorro”. Revolotean alrededor de los adultos como diciendo “¡na-na-na, no puedes tocarme, tengo licencia de cachorro!” Podemos observar frecuentemente como se aprovechan de las ventajas de esa licencia. Chulean a los adultos y casi podemos ver el brillo picarón en sus ojos. Durante este período de tiempo, los adultos les dejan hacer con infinita paciencia.
Hacia las 16-20 semanas de edad, la licencia de cachorro está a punto de expirar. Ahora, los cachorros necesitan aprender gradualmente a controlarse mejor y comportarse de manera más educada. Todavía se les perdonarán muchas confusiones y errores – después de todo, todavía no son adultos. La mayoría de edad llegará de forma natural, con el tiempo y la experiencia
Puede parecer desconcertante el hecho de que un cachorro pase de un estado de desarrollo a otro en unos pocos días, pero tenemos que ser conscientes de que ellos pasan de la niñez a la edad adulta en menos de dos años. En comparación, los humanos necesitamos 20 años antes de poder considerarnos adultos- o incluso más tiempo en muchos casos.
EL PERRO JOVEN
Una vez que se supera el periodo de cachorro alrededor de los 4, 4,5 meses, comienza la adolescencia. Consiste en varios estados y el último termina hacia los dos años de edad. A veces más tiempo, a veces menos. Los perros jóvenes son como los humanos jóvenes:
- Les gusta la acción y la velocidad
- Se aburren fácilmente cuando no pasa nada
- No tienen nada de autocontrol
- Son incapaces de controlarse cuando ocurre algo excitante. Como los chavales cuando ven un camión de bomberos o los perros que siguen el rastro de una liebre.
- Su capacidad para concentrarse durante largos periodos de tiempo es pobre. Mientras los niños se olvidan de volver a casa directamente desde el colegio, los perros olvidan lo que les pediste hace 10 segundos. Ellos prefieren estar con otros de la misma edad y de intereses similares. Mucho antes que hacer otras cosas, prefieren jugar
- Aprender es extraordinariamente aburrido y les arruina toda la diversión. Los perros jóvenes necesitan adiestramiento, pero en sesiones cortas y divertidas. Así, serán capaces de concentrarse sin cansarse. Su necesidad de actividad puede ser compatible con sesiones de entrenamiento cortas y fáciles, un simple curso de agility, refuerzo del adiestramiento, pasear por el bosque, estar con otros perros y jugar sueltos y este tipo de cosas.
- Necesitan ir aprendiendo ese autocontrol de manera gradual, poco a poco. Por eso tenemos que hacer las cosas paso a paso, como esperar a que el perro permanezca en su posición cada vez más tiempo en ejercicios como “sit – stay”: 2, 5, 10 segundos, etc.
SOCIALIZACIÓN
El adiestramiento social con gente y otros animales es importante. Enseñar al perro a comportarse en todas las situaciones y entornos.
Practica actividades divertidas como enseñarle trucos, traer, buscar, rastrear, etc. Debemos tener presente que los perros son seres sociales que necesitan aprender comunicación, educación y autocontrol. De otro modo su vida como miembro de la manada llegará a ser completamente intolerable. Y ellos aprenden, poco a poco, igual que los seres como humanos durante su niñez y adolescencia. ¿Quién ha visto alguna vez a un niño de 4 o 6 años capaz de auto controlarse? Cuándo el de cuatro años se pone histérico, no hay forma de tratar con él, menos aún de razonar. Lo mismo es válido para el de seis. Intentar enseñarles algo durante un ataque de histeria, es perder el tiempo. Necesitamos que se calmen primero - antes de intentar enseñarles algo.
Cuándo los dueños de perros vienen a clase con un perro joven, un “seis años”, este perro empezará a entusiasmarse con demasiada facilidad – debido a los nuevos perros, el nuevo lugar, la nueva situación, etcétera. Al mismo tiempo, la clase requiere que el perro y el dueño sigan un programa estricto de ejercicios, y además el programa dura demasiado para un perro joven. No es de extrañar que el “seis años” se muestre agitado e incluso histérico durante la clase. Muchos, muchos dueños de perro se retiran de estos cursos porque sus perros son impulsivos, entusiasmados y rozan la histeria. No están “locos”, como a veces los dueños dicen, pero su nivel de estrés está en el máximo y el autocontrol en el mínimo. ¡Normal! Porque, todavía no han aprendido como comportarse en estas situaciones. Están condenados al fracaso.
El uso de la violencia o la fuerza para obtener que el perro preste atención en situaciones de este tipo no va a conseguir que el perro lo haga mejor. Al contrario, si el perro no ha entrado ya en un estado de histeria, lo hará cuando hagamos uso de la fuerza y los gritos. No debemos ponérselo tan difícil. Si el perro no puede enfrentarse con la situación, pues no puede. Podemos prevenir que el perro llegue a ponerse histérico aprendiendo a observarlo y a observar su estado emocional, aprender a ver que el ambiente se caldea y parar antes de que el perro haya alcanzado el nivel del estrés y excitación donde es incapaz de comunicarse y aprender.
ANTICIPARSE
Anticiparse es la clave. La forma de anticiparse es:
- Parar el adiestramiento.
- Actuar de una manera menos amenazadora.
- Permitir al perro cambiar su posición de estar echado o parado a una posición no-activa como “sit”.
- Mantener la correa afloja - necesita estar tan afloja que no ahogue, o el perro sentirá la presión de la correa. Recuerda que una correa tensada es la manera más rápida de que el nivel de la agresividad aumente.
- No luchar contra el perro. Permanecer calmado y bajo control - ¿Cómo va a aprender el perro a controlarse si nosotros no lo hacemos?
CUANDO EL PERRO "PEGA UN PORTAZO"
Un perro adolescente está en fase de transición, y hay un montón de cosas que necesita explorar y probar. Permítele explorar. Déjale que saboree la vida y averigüe cosas. No le va a hacer ningún daño. Hay que poner límites, pero no debemos convertirle en un prisionero, sin libertad para gastar energía y conocer lo que hay a su alrededor. Si se pone difícil, eso que llaman terco o irritable, no es porque haya planeado tomar el liderazgo o llegar a ser el jefe, sino porque quiere explorar y averiguar cómo funcionan las cosas. Un perro joven no puede ser líder, ni siquiera piensa en ello. Pero necesita conocer lo que hay fuera, ver que reacciones obtendrá y pensar acerca de ello más tarde. ¡No reacciones exageradamente! Darle la espalda e ignorarlo es más que suficiente – y le estarás diciendo más cosas que si le sueltas un discurso. Darle la espalda e ignorar a un adolescente es exactamente lo que un perro adulto haría
Bajo ningún concepto utilices el castigo físico con el perro - evita el castigo físico como pellizcarle del cuello y sacudirlo, cogerle de las mejillas y mirarle a los ojos, o cualquier otro método cruel y espantoso de castigo. Fíjate en como lo hacen los perros equilibrados, seguros y adultos, y cópiales. Los perros adultos permiten que el perro adolescente sepa lo que está bien y lo que está mal sin ser brutales – se dan la vuelta y se marchan. Pueden “gritar”, pero no más que eso.
¿Gruñe tu perro? ¡Estupendo! Significa que no se asusta de manera pasiva y mantiene su forma natural de comunicarse. Gruñir no es peligroso, es una manera simple de que los demás sepan que no se encuentra cómodo.
CUANDO GRUÑE/CHASQUEA
¿Algo que hayas hecho ha provocado al perro? Si es así, deja de hacerlo. Las provocaciones pueden ser, por mencionar algunas; dar un tirón de la correa, gritarle, una reprimenda, asir el ¿perro por el cuello, empujarle, pellizcarle, quitarle el alimento, perturbarle cuando duerme o descansa, darle órdenes a voces y de enfadado, pedirle demasiado, sujetarle con fuerza, tirar de la correa, molestarle, agacharse encima de él y andar de frente hacia un perro que está atado.
Se asustó el perro por algo? Entonces, la próxima vez, evita lo que le asusta, o de otro modo su reacción de defensa se hará cada vez más y más fuerte.
¿Sólo lo hace para ver como reaccionas? ¡Dale la espalda! Dejará de hacerlo enseguida. En una situación así, al menos uno de los dos tienen que mantener la calma. Además, es un hecho que la mayoría de los conflictos entre perros y dueños son el resultado de intentar dominar al perro, no al revés. Utilizar “sit” es psicológicamente correcto cuando estás ante una situación de conflicto. Es una posición neutra – Se está pidiendo cooperación, no sumisión. Y sentarse es algo natural para un perro, incluso si está nervioso.
Para que un perro joven aprenda a controlarse, necesita pasar por un período de aprendizaje. Nosotros lo podemos ayudar poniendo un poco de nuestra parte:
- El perro no sabe qué opciones tiene. Hay que enseñar el perro que puede elegir sentarse tranquilamente en lugar de saltar, correr alrededor tuyo y tirar de la correa. Debido a la situación, el nivel de adrenalina en el cuerpo es alto, lo que hace que el perro se sienta incómodo y a la vez no sabe que hacer. Podemos enseñar al perro y ayudarle a aprender a controlar la situación.
- Movernos lentamente. Los movimientos del cuerpo han de ser lentos y suaves. Habla de forma calmada y en un tono bajo. El lenguaje de tu cuerpo y tu comportamiento han de convencer al perro.
- No mezclar autocontrol y fuerza física. El autocontrol es voluntario, mientras que la fuerza física no. Evita tirones, empujones o forzar de alguna manera al perro. Mantén la correa afloja. La reacción que provoca el castigo físico es aumentar el nivel de estrés.
- Trabaja el autocontrol en todas las situaciones. Al principio, en áreas libres de distracciones, en sesiones cortas y con la correa floja. No dejes que el perro se siente demasiado tiempo al principio - los músculos se cansarán y empezarán a dolerle si está demasiado rato en la misma posición.
Hay otras formas de ayudar también, como las señales de calma y recompensar al perro por la conducta deseada, por mencionar algunas. Un día, tendrás un perro adulto que sabrá cómo comportarse, que tiene autocontrol y que desea cooperar. Ese día llegará siempre y cuando le exijas al perro de manera gradual, aquello de lo que es capaz. Sé considerado - tu perro necesita tiempo para crecer, igual que nosotros.
AGRADECIMIENTOS
En primer lugar, nos gustaría agradecer a Turid Rugaas, una prestigiosa adiestradora, etóloga y escritora de varios libros sobre el comportamiento de los perros y su adiestramiento, reconocida a nivel internacional el haber autorizado a Bassetmania para traducir y publicar algunos de sus artículos sobre comportamiento canino.
Para aquellos que no conozcan a Turid Rugaas y su trabajo, pueden visitar su página web, la cual contiene algunos de sus artículos, además de permitir transmitirle cualquier tipo de cuestión relacionada sobre adiestramiento y comportamiento.
En segundo lugar, queremos mostrar también nuestro agradecimiento a María José Andrés, que se ha encargado de la traducción al castellano del artículo, además de darnos a conocer a Turid Rugaas.
Comentarios
Nosotros con Obélix hemos tenido mucha suerte. Siempre se ha portado muy bien en casa y nunca ha sido rebelde.
Eso sí, al salir a pasear se transforma y no hace ni caso, por lo que normalmente lo llevo siempre con la correa extensible, salvo cuando vamos al campo o algún parque grande que lo suelto.
Hada ha necesitado algún cachete para ser una perra "educada", a Aika jamás la hemos tenido ni que decir nada:-)
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