
Con la llegada de la primavera, por los pinares de la Península Ibérica resulta relativamente habitual observar el desfile en procesión de una curiosa oruga de nombre científico Thaumapotea pityocampa, también conocida con el nombre de Procesionaria por la forma en que se desplaza en grupo.
Esta oruga, puede provocar graves reacciones alérgicas a consecuencia del contacto con los pelos urticantes que recubren su cuerpo, que incluso puede suponer la muerte de nuestro Basset Hound en caso de que los pelos lleguen hasta la laringe y la consecuente reacción alérgica inflamatoria acabe impidiendo la llegada de aire.
Por dicho motivo, deberemos mostrar especial atención cuando paseemos con nuestro Basset Hound en la época primaveral (entre febrero y junio dependiendo de la climatologia) puesto que es cuando las procesionarias descienden desde los nidos de lo alto de los pinos a enterrarse en el suelo y proseguir con su ciclo vital.
El poder patógeno de la procesionaria se debe a la presencia de pelos urticantes que la defienden frente a posibles predadores y que se caracterizan por contener en su interior una proteina denominada Taumatopeína con capacidad histaminógena, o lo que es lo mismo, posees una capacidad de provocar importantes reacciones alérgicas.
Leer más:El peligro de la Procesionaria para el Basset Hound
El estándar del Basset Hound no presta una especial importancia al color del manto en la raza, puesto que establece que por lo general es blanco, negro y fuego (tricolor) o limón y blanco (bicolor), pero cualquiera de los colores reconocidos en los sabuesos es aceptable.
Esta aparente falta de interés en el color del Basset Hound se debe en gran medida a sus propios orígenes. En ese sentido, las líneas de cría de Basset franceses con las que trabajaron los primeros criadores ingleses procedían en su mayor parte del Conde de Couteulx de Canteleu, que de acuerdo a los escritos de aquella época se trataban de ejemplares tricolores.
Sin embargo, posteriormente George Krehl introdujo ejemplares de Louis Lane, cuyos ejemplares eran tricolores y bicolores, y Sir Everett Millais introdujo sangre procedente de la raza Bloodhound, de capa negro y fuego, además de hacer pruebas con Beagles. Debido a estas diversas procedencias, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, ya había una gran diversidad de colores en los Basset Hound de la época, y en palabras de Sir Everett Millais […] el color, por supuesto, es una cuestión superflua.Sin embargo, a pesar de esta aparente indiferencia mostrada hacia el color de la capa, es un aspecto que reviste cierto interés entre propietarios, y no está exento de ciertas curiosidades y particularidades tal y como veremos más adelante.

La mayor parte de las razas caninas cuentan con todo tipo de anécdotas y leyendas alrededor de su origen e historia, y como no podía ser de otra forma, en el caso del Basset Hound a lo largo de su desarrollo como raza nos topamos con todo varios aspectos interesantes que intentaremos desglosar a lo largo del presente artículo.
Aunque la mención a perros de talla pequeña dedicadas al seguimiento de rastros de piezas de caza menor aparece en diversos documentos a lo largo de la historia, la raza tal y como la conocemos hoy en día tiene su origen en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XIX, de forma paralela al comienzo de las Exposiciones Caninas, tal y como las entendemos actualmente.
A pesar del origen inglés de la raza, las raíces del Basset Hound proceden realmente de Francia, país en el que desde hacía tiempo se conocía la existencia de las denominadas razas tipo Basset, que hacían referencia a perros de talla pequeña muy apropiados para acompañar a los cazadores de caza menor a pie, y que hoy en día cuenta con varios representantes como el Basset Fauve de Bretaña, Basset Artesiano Normando, Pettit Basset Griffon Vendeano, etc.
En relación a su reducida talla, la primera referencia histórica la encontramos en representaciones gráficas del Egipto de los faraones, en las que se pueden observar a perros de talla baja con proporciones parecidas a las que tiene el Basset Hound, aunque el parecido entre aquellos perros y el Basset Hound actual, tan solo se limita a tratarse en ambos casos de perros de patas cortas.